sábado, 23 de febrero de 2019

DELILYCATESSEN


De recuerdos en tu sofá,
me asaltan las noches en tu risa,
de palabras sin terminar,
ansía mis ganas tus velas

jueves, 14 de febrero de 2019

De Venus o Marte

Eres mi despertar.
En mis mañanas el sol que me camina la piel.
En mis noches esa luna que me la arropa.
Contigo he descubierto que existen las margaritas impares. Que existen mas madrugadas de besos, los días de abrazos y caricias, en todos ellos te veo.
Te sacaste una mano de la manga para dármela sin miedo, tu figura se hace hielo en mi fuego para calmar mis ansias y me sobrevienes como un mar en cada mirada que veo.
Contando mil poemas te verso y te anhelo, sigues mi compás sin cambiarme el paso, el vaso que me bebo contigo siempre está medio lleno.
Tus sonrisas, tu creo y tus dedos, dan paso a unos pasos nuevos, vestidos de domingo aunque llueva, rompan los truenos o hiele, porque de caminos eternos me sacas las piedras y si tropiezo, tu te caes a mi lado por ellas conmigo.
 Es lo que tiene amar, dijiste, es porque te quiero rezaste, y sin embargo me doy cuenta del camino que nos queda por delante y me asombro de que no estés lejos, que me acompañes en lo bueno y en el desastre. 
Y me sigo asombrando por ello, por todo lo que me  das y me sigues dando, junto con la mano que no soltaste, aun viniendo a fuego lento el tiempo o rápido el lobo y sus fauces. Porque de ti creo y relevo, mi fe en cualquier parte, porque me parte tu aliento cuando lloro, porque no entiendo como puedes darme tanto querer, y sin poderte tener todo el rato, se que me tienes en tu paisaje, que no soy antojo ni matojo que marchita, ni caramelo en fugaz consuelo, que soy para ti mas que eso, porque tus ojos y tus gestos me hacen mas amarte, porque ya seas de venus o marte, se que has bajado del cielo, a resucitar la vida de este viejo, que creía perdida y sin consuelo, para caminar por esta tierra y bajo este cielo y con tus besos poner en mis versos el arte que les falte.

Quemo

Resultado de imagen de fuego de chimenea


Carretas de fondo a lo lejos se oyen,
atronadores cien caballos cabalgan sin compás,
rompiendo el aire en su camino,
 relinchando furia.

Regocijos de otros tiempos,
bribón de guante blanco y perlas de marfil,
contonea su figura al filo,
del mástil frío y distante al alba,
calma tempestades devastando inmensos campos...

Rompen lanzas al viento derrocados ángeles insomnes,
que esta noche fría yo la tengo, en la andanada y su clave.

Versos callan al verbo de tu labio errante,
comedero de otros tiempos donde morían las alas,
del angel sin detalle, sin carga, el arma al volante,
disipando la niebla ahora, con tus ojos brillantes.

No cabe más decir, que lo que no se dice se piensa,
ni más letra que acabe en mi, sin saberla cierta.

Mil plazas sin nombre, donde ser un hombre se mide a medias,
mil batallas en bosques, a ciegas.

Y vivo. es lo único que escribo,
y quemo, por los poros que muero.

No te cuelgues de mi, luna callejera, que allá en el horizonte, apremia el sol,
no te vayas por las ramas si antes no me voy yo,
que el amor son dos días, y la llave de mis esquinas yo las guardo,
donde el corazón se esconde, donde la llama ruge, donde todas las mañanas por costumbre,
tenía un café en la cama, dueño todas ellas de mi corazón, mi alegría, y mi alma...

Des-Tronados


Destronados soles eclécticos,
furias del mar,
abiertos de par en par,
cabalga el miedo.

De tu mirar, anhelo repetido de sabio,
del caminar, lo mismo,
del sabor lento de las estrellas,
quiero ahora mi caballo.

De voraces y lujos,
de lunas y mieles,
de tormentas en los pasillos donde te busco...

Quiero rodearte, rodarte con mi piel,
mezclar tu ser en mi boca,
sin que otra sepa a hiel.

De corazones sedientos le miento a la medianoche
a esta luna a destiempo,
al compás de un reproche.

Te quiero y te deseo tanto que ciento volando son poco,
te bebo en latín, como un noble,
como el roble aliento de un bosque,
donde los quejidos quebrantan los bordes,
de mis testigos son todas las noches,
de tus delirios las sombras,
que todos los mandados nos sacan,
los colores tibios de la madrugada.

viernes, 28 de julio de 2017

Soy consciente

Soy consciente,
de que no puede esconderse eternamente el lobo,
de lo bobo que parece su temblor a lo que digan,
de que Caperucita miente a veces.

Soy consciente,
de que desaparecer para siempre no es a veces bueno,
de que las huidas de forma sin fondo se sienten,
de lo poco que amanece sin alguien al lado.

Y a veces me crece la nariz para no dolerme,
busco un ardid rebuscado en las palabras que digo,
como un desliz delicado que sin miedo repito,
soy así.

Soy de mar, estancado en esta ciudad sin playa,
me pongo sandalias al conducir,
gafas para andar mirando sin vergüenza,
casero hasta la médula.

Soy consciente,
del vicio que tengo en la sangre,
de la nicotina que arde en mis pulmones,
de los sermones que a veces por ello me dan.

Si soy sincero,
se lo que soy y lo que no,
se que a veces hay cosas de dos,
de que dios tiene mil nombres,
de que a veces los hombres matan por él.

Si me hago pirata de bandera blanca no me defino,
si me gustan los grises, también,
si digo que no hay destinos solo una puerta que abrir, fino,
si digo que el mundo se va a la mierda, alucino
y nadie me lava los pies.

Soy valiente y cobarde al volver,
deportista y sofero,
sofista y de Marvel también,
nunca me pido primero pero me piro después,

Así soy, así vengo, y si me quieres bien,
ven conmigo a este cuento para darle la vuelta,
y te cuento hasta diez para morder.

Y para lo que diga la gente...soy consciente,
pero hasta el más coherente miente alguna vez...

jueves, 13 de julio de 2017

Lili




De sonrisa bella y mirada abisal,
en pausada vida frenética ella baila el mar.


La conocí calentando mis manos con sus lunas,
y tras las de su coche descosí sus costuras.
Esa noche fue la menos oscura en años,
matando verbos nos desnudamos la bruma sintética.


Sus abrazos desarman, se saca el corazón por la piel cuando abraza
y se hace abrigo.


Da réplica genial como mi espejo,
de ironía desmedida te atrapa su labia
 y en su reflejo te quedas.
El beso perfecto vive en sus labios,
conjura el universo entero en su boca
y me conjuga todos los versos.


Su cama es campo de batalla y oasis.
A veces guerra y a veces tregua que el alma roza,
jueves de fiesta y domingo de siesta calma.


Nunca vi tanta agua en el marrón de unos ojos,
tanto cielo y tan desierto de estrellas,
tan lejos, que era corto el año luz, casi como mi cuerda,
la lancé para atar su brillo y verlo de cerca,
y cuando lo vi...hizo pequeño al sol y me supe condenado a amarla (era ella...).


Hasta que se apague su luz, da igual que el tiempo pase,
que pasen por nuestras camas cien años sin voz,
que la risa y el desastre nos invadan de canas el alma y el cuerpo.
Que siempre seamos dos. Que nos gane el silencio.


Y en su sofá, hicimos barco.
Y en su salón, el mar.

Y me hacía infinitas las noches, faro de caricias velas,
silentes sus dedos me hablaban dejando huellas indelebles sin cesar...


La última vez que la vi, estaba disfrazada de navegante,
me habló de un hilo rojo, de una web, un tatuaje,
y de su espera paciente por mi.

Porque era yo y siempre sería, el otro extremo de su hilo,
aquel que cosió el destino al conocernos.

Y aunque distintos firmamentos nos hallen,
nos sabemos juramento el uno del otro,
y aun sin rostro ni detalle,
el abajo firmante afirma,
que es la única rima que rima conmigo,
el esbozo de una vida,
una vida contigo y en todos sus días...
 amarte.




lunes, 14 de diciembre de 2015

Cien vidas más

En aquel lugar cerca de tus abrazos, en aquellas miradas me desnudo, quizás exista otro lugar en el mundo, pero yo lo desconozco.

Entre caricias y besos nos contamos las horas, en retazos sinceros navegan nuestras manos mientras andamos.

Visito sin remiendo el pausar de un latir lento que dentro de ti late.

Me paro en los detalles de tu cara, me embeleso sin darme cuenta contándote las pestañas de tus ojos mientras duermes.

Mirando dentro de ti, en tu fuego, me reflejo en tus pupilas, llevas todo lo bueno...que más puedo pedir...

Que en el cielo abundan huracanes, desafíos insulsos para ahora este indeleble mortal que te acaricia los labios.

La dulce sinfonía que me atrapa cuando te beso me trae de nuevo a un planeta que desconozco y donde quiero anclar.

Eres todas y cada una de mis noches, incluso aquellas en las que dormimos lejos, eres cada una de mis palabras que en versos derrito y fundo para colarlas por aquí. Eres mi luz, mi devenir austero pero cierto, donde encaramo a la luna para ser faro opuesto a una callada mirada sin voz. Y sin pensarte te pienso, y sin pensarme te cruzo cada gesto aún dormida en el sofá. Y sin querer te quiero, sin querer te deseo cada uno de estos días y con sus noches, y todos ellos sin quererlo, todos en ellos...te quiero aún cien vidas más.

jueves, 10 de diciembre de 2015

La cometa

Como el agua que se pierde por la alcantarilla cuando llueve,
como el gato encerrado que busca su tejado,
como el viento parado que busca orilla cuando muere,
como el mar que deja su sal.

Así me encuentro yo, solo y desdichado,
deshilachada cometa que al aire no vuela,
así me veo yo, triste y desamparado,
cuando tu mano no me abraza y me suelta.

Te vi partir, entre jaurías de diversas vallas,
y me partí, dividí mi alma para tenerte cerca,
y aunque el destino en un momento de la vuelta en un silente desatino,
aunque el mayo no florezca camino, te vi,
te llevo tan dentro, tan dentro de mi, que rodeado de una primavera me pierdo,
te creo tanto, tengo tanta fe en ti, que a veces me haría falta pellizcarme un trozo del alma para saberme despierto.

Encuentro tu aliento en cada recodo del día,
camino amparado en tus ojos, en tu mirada,
en tus sonrisas me embeleso y con tus besos me deleito al alba.

Me das la calma que solamente puede dar un puerto,
un puerto sin ancla donde la mar y su sal viajan de la mano,
pensándote lejos palpita al pasar,
tu fiel reflejo de espuma en mi barca.

Te vi llegar, entre verdades con tu sonrisa eterna,
tu eterna paciencia calmada mientras mirabas,
te vi calzar, de nuevo esos zapatos que llevo,
y sin dejar de pensar creamos un horizonte de nuevo.

Te he dado las gracias, te he llenado de besos, 
pero aun creo que por mucho que te diese, todo te debo.

Eres la razón de mis días, de mis lágrimas consuelo,
de la felicidad que llevo en el bolsillo y que encuentro.

Te quiero como se quiere cuando se ama,
y me llama llamarte amor como quien da su alma.

Y en cada paseo, te se mas, en cada momento que te quedas y no te vas te creo.
Me creo y recreo en tu soñar, te sueño despacito y lento para que la noche nos atrape,
escondidos bajo ese mar, el que nos baña de olas mientras cosemos la cometa,
mientras la echamos a volar, mientras nos queramos mi vida, con tu mano en la mía,
te prometo que no quedará ni un solo día, ni momento, ni segundo sin besar.

Porque nos lo merecemos, porque por mucho que duela la vida lucharemos,
pero lo haremos sin pisar, subidos a esa cometa que despega y que juntos hace vidas,
echamos a volar para surcar juntos los días, los momentos y los segundos de este ahora...nuestro mar.

martes, 10 de noviembre de 2015

Las palabras que te siento

Contengo el mar que hay en mi, caminando sobre las brasas encendidas.
Despliego velas en callado recoveco recorriendo caminos inversos.
Denomino el dominio de la valentía absoluta.
Vivo a veces sin vivir.

Si alguna vez me visto de silencio, disculpa, pero he visto huracanes de voz arrasando la poca luz de un alma triste.
Si alguna vez te digo que no, no te tomes de un trago mi cansancio, porque de ojos cerrados vi el sol.

Te dejé en el albor de una playa, arropada de manta y velas el talle. 
Desquicié a mi propia sombra para alejar el dolor, no sin antes besar tu frente.

A veces seguir se hace tan duro...
Que quisiera atraparme entero y llevar este humo a un fuego más lento.
A veces me quiero y perduro en pensamientos de gaviotas celestes que caminan el cielo gris.

Y en tu cuello dejé una lágrima, y en mi vida dejaste puerto, te miro y a veces pienso que hice para merecer tanto consuelo de tus labios...

Venían palomas que soñaban cuervos, pasaron revista a mis miedos, de la fiel categoría errante de hielo me desdoblo en manuscrito etéreo, de perfumes donde la risa volatiliza los sentidos, donde tu aroma es esencia para mi cuerpo, donde duermo, donde palpito, donde me caigo al sueño.

Eres dedal cuando coso esta maraña de vida, tirita en el lloro, caminar cuando pierdo, abrazo de celo cuando rompo.

En esta tarde inacabada, de asfaltos secos queriendo lluvia, en este martes de ti sin ti, siento el revuelo que de forma de manera inusitada, discreta, incierta, de las mil miradas tenues que me guardo en la memoria. Pero tu, tinta indeleble de esta pluma, sigues escribiendome las palabras que te siento, a fuego en el alma del tiempo, una a una...

martes, 3 de noviembre de 2015

A veces se me hace el mundo grande,
aunque intento correr me da la sensación de que mis pasos son pequeños,
y por larga que sea la zancada, se quedan estrechos.

A veces, los días dejan el terciopelo apremiante y se visten de rudo cactus,
simple versiones hirientes de un denostado caminar.

Simplemente no me llega el aire, los pensamientos enclaustrados gritan buscando salidas.
Y cuando la saliva se gasta llega el silencio.


Contención

Me contengo al verte medio dormido, en cada rincón que te veo.

Mis ojos ardientes de ti quisieran hablarte como cuando te beso.

Mis labios quieren comerte y medirte la piel como cuando estamos solos.
Quieren, quiero, queremos, pero no podemos.

Las ansias de tenerte, de quererte allí, en medio de todas las miradas, de palparte el amor que te siento y sentir el que me sientes.

Silentes las palabras callan, y quieren explotar de mi boca las ganas pero no nos dejan...

Y mientras, te miro, te alejas y rimo en mi cabeza millones de versos para luego en un antojo y silencio, verterlas en tinta indeleble.

Y si el tiempo se parase en ese preciso instante, si en mi empresa de sueño todos de golpe callasen ciegos, en ese momento te agarraria y mis manos y dedos recorrerian exhaustos tu alma y tu cuerpo.

Si en ese querido instante, me rozases sin miedos, prendería como pólvora, como cerilla en fulgurante fuego que luego prende tu vela.

¡Ay si pudiese calmarme la sed que me deja el no estar contigo a solas para amarte!

comerte las ganas que con esas miradas nos dejamos preparadas para el final de las horas, las mismas que nos atrapan y que cada mañana no desahogan los deseos cuando te veo, las mismas que lentas pasan para un alfil en jaque, las mismas con que peleo para besarte, mi cielo,...cuanto antes.

domingo, 1 de noviembre de 2015

El alquimista de los sueños

Vistiendo de cielo gris los puentes que nos dábamos,
bañados en un desayuno de calcio,
entre amapolas silvestres la brisa asoma.

Los párpados indelebles de la mañana gritaban en susurros a las almohadas dormidas,
y entre las costuras de la noche, la luna se acuesta pronto.

He de avisar que hoy tomo las riendas del destino de las farolas,
que de llama viva asoman hoy los precipicios y no quiero caer,
he de anudar los cordones del camino porque de asfálticas carreteras he visto nacer,

El campo mientras tanto, tiñe de verde selva los restos artificiales de lodo y rocas,
visitando tímida pero imparable la civilización más moderna.

El alquimista de los sueños vuelve, revuelve planeando un atraco a la vida insustancial,
lleva sacos de sal y azúcar dependiendo su gasto al gusto que le apremie.

Y mientras tanto, la prisa silva, esperando detrás de cada esquina tibia, arropada en sombras lista para asustar.

Entremezclando la memoria, deshago un cigarrillo mal hecho, lo recargo mientras pienso
que hacía antes de hacer lo que hago y de repente me cierro.

Acabando la tarde, se acompaña el aire de una extraña paleta, donde hay colores que arden y otros que atenúan en silencio, y al compás de un buen baile de sueños me alejo

perplejo, las gaviotas que antes manchaban el cielo, quedan ahora lejos, sustituidas por fieles gorriones, palomas y vencejos, que pintan el aire con sus plumas y cierto jaleo

se despiden una a una las horas, hoy toca darlas dos besos, porque sinceramente hoy las trago como a conocidas y no a quien quiero.

Se rifan nocturnas las luces de los coches mientras el día se va muriendo, parece mentira que no lloviese hoy, cuando cargadas las nubes daban preaviso en la mañana, parece que las prisas de las esquinas hoy no alcanzaron el puerto, dejando la mar tranquila, abandonándome al sueño, mientras la noche me cierra los ojos y pasa...en silencio.

jueves, 29 de octubre de 2015

Todos los días

No todos los días son rosa,
no todas las cosas nos arropan,
a veces nos golpean como olas,
que arrastran, chocan, jalean furiosas.

No todos los días las palabras son sencillas,
a veces nos manejan las situaciones y se complican,
no tiene vacaciones nuestra cabeza,
que caliente nos miente y empuja la soberbia y se lía.

Es la cuestión que tiene el ir por tu vida sin armadura,
lo que tiene llevar con nosotros nuestra versión más desnuda,
donde cualquier manera insulsa nos pone defensivos,
andando por un camino sediento que nos bebe,
saltando una rabia revuelta que deseosa de guerras envuelve.

Es lo que tiene cuando creemos que se apaga la estrella,
cuando vemos que cosas pequeñas como bola de nieve crecen,
echando de menos un viernes donde juntar las bocas,
donde acallar las voces y susurrarnos con los labios.

A veces nos olvidamos de nuestro corazón,
que camina descalzo por la razón del querer demasiado,
a veces nos aferramos a una fantasía de perfección,
donde él nunca llora, donde siempre ríe entusiasmado.

Pero eso no es así,
esta tarde he olvidado que esto también es vivir,
vivir contigo, a tu lado,
no es solo sonreír, también es tragar lo amargo,
porque de tragos largos trazo a veces el porvenir, pero este caminar no es divino,
pero el destino siempre estará escrito en nuestros pasos,
ellos son los que tienen la última palabra, ellos son nuestro sino,
esto solo es una parada, donde no me bajo de tu abrazo,
esto no es un fin, solamente es un desvío,
del andar profundo y sincero de un alma,
que te quiere sin reserva,que se aferra a un motivo,
donde tu, nunca lo olvides, tu, eres siempre el latido.

Y por eso, esta noche te digo,
que no todos los días visten de rosa,
y que por encima de todas las cosas,
todos ellos, buenos, malos, de sombra o sol,
todos ellos te elijo a ti mi vida, te elijo a ti... MI AMOR.

miércoles, 28 de octubre de 2015

El camino de tu piel

Tu piel es el camino que quiero recorrer,
desde el pelo que te tapa la cara cuando duermes,
hasta el último dedo de tus pies.

Quisiera caminarte de nuevo, retirarte el cabello,
bañarme en tu ser.

En cada poro pararme, besarte y sentir que crezco.

En cada recodo susurrarte los versos que te escribo,
ponerte de punta hasta el cielo cuando te rozo el oído.

Subir despacito tus piernas, acariciándote hasta el ombligo,
bajar al sitio donde realmente puedo ver.

Mirar tu espacio infinito derivado de intensa bruma,
confiarte de nuevo mi espalda y mi boca fiel desde lo alto de tu montaña.

Desperezándote los ojos, para bañarme dentro de tu mirada,
reposar el aliento sin prisa en mitad de inquieta madrugada,
y verte brillar la sonrisa donde veo las ganas de un antojo.

A veces la cama se queda pequeña para tanto amor, para tanta huella,
y en ella a veces sacamos el sol, repasamos los conciertos con los dedos en acorde mayor.

Y resarcirme de ti contigo, crearte batalla en carretera.

Y volver a tu espalda, cuando el cielo se torna de azul amarillo, cuando mis ideas callan.

Darte un abrazo dormido, despertar contigo en la desesperanza de pasión,
 y revelarte la emoción que te tengo cuando te miro.

Y ahora es hora de volver, volverte a recorrer, esa piel que es el camino, el camino donde quiero soler volcarte todas mis yemas, palparte, inusitadamente, en silencio, en mitad de un grito de ausencia, en el ecuador de un cielo bañado de luna llena.

Y volver sobre mis pasos calmados y hacerlos de fuego,
para despertar tus huesos cansados y hacer rebelión.

Y volver a caminarte de nuevo, retirarte al consuelo que quiero darte,
porque cuando te beso la piel,
camino por el destino que callados versos en ella nacen otra vez.

lunes, 26 de octubre de 2015

Tu puerto






Eres lo más bonito de mi vida, desde hace ya 8 años lo eres.
Brillas más que la luna y dejas pequeño al sol.
Pones son a mis días amargos, desdibujas una a una sus horas y con tus pinturas de amor tiñes disipando brumas.

Si pudiese parar el tiempo y agarrar todo el aire que brisa cuando estamos juntos, tendría cien vidas para respirarte.
Si tu quisieras te daría todo el cielo para que no llorases, si tu pidieses mi alma por ti la perdería sin dudarlo. Lo se porque cada año que pasa y en los días que contamos, siento que este amor crece sin paredes, sin muros, sin letargos.

Cuando tu lloras, las estrellas se apagan, cuando ríes, el universo explota infinito, y en cada noche que te tengo, el cuento que te digo es la ola para llevarte al mar de los sueños donde te escribo.

Soy y seré tu puerto, faro incombustible donde mi mano es ancla, para cuando venga en silencio la tormenta y quiera arrastrar tu barca hacia mares revueltos yo te amarraré fuerte y sin miedos.

Te quiero tanto que quemaría mis puentes, dejaría todo por tu beso y risa, abriría mil ventanas y pararía el viento, porque da igual cuantos días, cuantos meses cuantos años, da igual cuantos tengas, pequeña o mujercita, para papá siempre serás su vida atrapada en un sueño, llenita de caricias, risas y consuelos, porque siempre serás mi niña y papá siempre será...tu puerto.

Te quiero mi amor.
Felicidades.

sábado, 24 de octubre de 2015

El Último de la Fila - Llanto de Pasión (Nueva Versión 2015)

Y por fin después de tantos años, algo que parecía imposible...Manolo y Quimi juntos...

jueves, 22 de octubre de 2015

El alma al despido

Entro por la puerta y suspiro,
suspiro porque no estás, porque no te encuentro en mi camino
repartiendo besos y caricias a lo largo de esta casa,
 y me cansa el no poder besarte y comerte el alma.

Voy encendiendo luces intentando ver tu sonrisa,
pero esta noche tampoco la veré...

Antes, en el coche de camino, quiero haberme confundido de día,
quiero saberme piloto de tus ojos dormidos mientras conduzco,
y a veces miro en tu lado para ver si en un descuido te rozo,
pero hoy, hoy no es el día, no es uno de los tres de siete en que cuento más de diez minutos,
aquellos en los que el tiempo solo cuenta a tu lado,
 besándote la piel, haciendo el amor con los labios...

Es un día triste, se me desgarra el alma con tanta despedida,
pero en un despiste ella te sueña y sonrio,se me enciende la vida cada vez que lo hago,
pero luego despierto, y así en este punto me encuentro, nos encontramos,
soñando en que se resten esos cuatro días del maldito calendario.

Hablo contigo en los ratos que nos dejan, te miro me miras, el tiempo se para,
y paramos los momentos como la brisa que antes fue viento pero sin fuerza calma.

Luego más tarde, caigo entre los muros de esta casa, da igual colocada y limpia, que sin ti en ella metida, son solo ruinas de su alma abandonada.

Me abandono yo entonces a las palabras escritas, dirimidas y descritas ahora en este camino y desbrozo,
recordando tu cariño en las noches y en la miradas que como soles me posas al alba.

Y entre los muros de esta casa, que poco a poco haces hogar con tu calor,
voy apagando los ojos, lentamente, frío,sin tu sabor que despide el día, 
y voy cediendo, lentamente, al rogar silente que acalla mi vida.

Quiero volver a despertar, que la necesidad de leerte me llama, y en la llama de tu cuerpo quiero quemar, pero para eso aún faltan días, menos si que es cierto, y poco a poco alejo la tristeza que me embarga cada vez que el domingo te dejo cuando ceso todo mi deseo de vida, en la cita que tengo contigo, y en los diez minutos al día, que me rompen el alma al despido...

martes, 20 de octubre de 2015

Diez minutos

En los silencios que me dejas,
en la cama vacía,
en tus recuerdos en mi mente,
en los susurros en mi oreja.

Tu ausencia no miente,
crece en mí la osadía del pensarte,
de imaginarte en mis brazos,
de mirarte.

Aclara la luna las huellas,
que errantes dictan tus pasos,
que la distancia y el abrazo,
regocija mi calma en viernes.

Y vienes, viajas en mi memoria,
relatándome la vida, 
arropándome las ganas,
visitando las mañanas con tu sonrisa dormida.

Y es ahora cuando brilla,
aquel momento de gloria,
cuando mis dedos tocaban tus manos,
cuando me sobraba tu ropa.

Me crecen las ganas de ti,
en estos momentos absorto,
recojo tus sonrisas,
y las guardo dentro de mi.

Solo deseo que pase este día,
que la noche fría vuele,
pero me duele la vida,
cuando sin ti, el tiempo se pierde.

No puedo no ver tu risa,
saliendo de esa boca que enamora,
no puedo crecer en el día,
si tu cielo no me tapa,
si tus versos no me avisan,
del amor que me diste ayer,
y que yo tanto siento ahora.

Mañana volveré a verte,
aunque sean diez minutos,
en los que rozaré seiscientas veces,
tu mano cada segundo,
para volver a decirte en silencio,
 mil millones de te quieros,
 y esperar de nuevo al viernes,
cuando en besos te los cuento.

lunes, 19 de octubre de 2015

Vuelve la tinta



Vuelve la tinta a correr, 
por estas venas vuelve,
tras un descanso necesario e impuesto,
tras un atardecer que ya no crece,
por las palabras que guarde por miedo,
ahora vuelven al cielo impacientes,
de volarlo, renovando el aire y creando vientos,

Vuelve la tinta explosiva, 
que me rebosaba ya la pluma,
en pequeñas gotas silentes derramadas,
vienen sin nostalgias cargadas de verbo.

Porque lo que ahora siento es ese momento,
el momento del que nunca me fui,
solo escondí mi credo,
pero ahora, ahora que la tinta vuelve a correr...
vuelvo yo, yo...vuelvo.